Para los que esten interesados en comprarse un telescopio más o menos decente, os voy a poner cuatro pinceladas de los diferentes tipos que hay:

 Telescopio Refractor

Este es el típico telescopio que se utiliza para aprender a localizar cosas en el cielo. De hecho, fué mi primer telescopio. Con él ví por primera vez la Gran Nebulosa de Orión y aún se me pone la carne de gallina.
Tiene un sólo juego de espejos, y la luz entra en un “cono”. Suele ser bueno para principiantes.

 Telescopio Reflector o Newtoniano

Es el telescopio que inventó Newton, de ahí su nombre. Dispone de un doble juego de espejos, un tubo que permita la mayor entrada de luz que el refractor y por lo tanto mejores observaciones de cielo profundo.

Éste fué mi segundo telescopio.

Desventaja importante: si no tiene una buena montura, el telescopio baila demasiado y es imposible enfocar nada si no se dispone de motor.

Y por último…

Telescopio Catadióptrico

Existen dos tipos de catadióptricos, el Schmidt-Cassegrain (SCT) y el Maksutov-Cassegrain (Mak), ambos similares en función, de estos dos y el Newtoniano se derivan los telescopios híbridos (Maksutov-Cassegrain, Maksutov-Newtniano, etc.)

El catadióptrico es una combinación de refractor y reflector, pues un juego de espejos y una lente correctora forman su sistema óptico.

Este tipo tiene grandes ventajas como un mayor largo focal sin aumentar el tamaño del tubo y gran corrección a las aberraciones cromáticas, pero de igual forma estas y otras ventajas incrementan su precio en comparación con el reflector Newtoniano.