Historia de las Constelaciones
CAMELOPARDALIS

Mitología e Historia
Entre Capella en Auriga y la estrella Polar, se extiende una amplia zona muy pobre en estrellas brillantes no identificada hasta el siglo XVII por Hevelius denominada Camelopardalis o la jirafa. Camelopardalis apareció por primera vez en la bóveda del cielo en 1624, en un gran planisferio celeste que recopiló S. Bartsch, astrónomo danés, yerno de Kepler, que incluyó también las nuevas consideraciones de la Mosca (Musca), del Unicornio (Monoceros), del Lince (Lynx), del Jordán (desconocida), de la Gallina (inexistente), del Rodaballo (animal marino también inexistente) y de la Paloma (Columba), todas ellas constelaciones que sugirieron los navegantes del siglo XVI. Hevelius no las adoptó todas; excluyó, por ejemplo, a la Gallina y al Jordán, mientras que el Rodaballo (constelación austral), Lacaille lo incluyó en el Retículo (dispositivo óptico para medidas micrométricas) después de un viaje al Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) que tuvo lugar entre 1750 y 1754.
Por lo tanto, Camelopardalis no aparece de forma constante en la cartografía celeste durante todo el siglo XVII. La idea original de Bertschius había sido llamar Camello a esta constelación en recuerdo del animal bíblico que llevó a Rebeca e Isaac. Pero de alguna manera, al vocablo latino Camelus se le añadieron algunas sílabas y degeneró en Camelopardalis, que quiere decir Jirafa. La constelación no tuvo ni mucho menos lo que se llama una vida tranquila ya que su parte occidental, la que está en contacto con Cassiopea y con Cepheus, poblada por estrellitas insignificantes se subdividió posteriormente en otras dos constelaciones dando origen en 1774 la del Segador (Messier) por obra de Llande, que quería honrar al célebre Charles Messier por su preciosa obra de recopilación de objetos celestes notables, y la del Reno, a propuesta de Lemonier, que deseaba ofrecer una morada celeste a esta especie de útiles rumiantes polares, que había tenido ocasión de apreciar en 1776, durante un viaje a las regiones septentrionales de Europa.
Finalmente las resoluciones de la comisión de la Unión Astronómica Internacional, definieron de una vez para siempre, lo que son los criterios actuales de subdivisión de las constelaciones, y así, Camelopardalis conquistó finalmente una merecida tranquilidad.
Características
Camelopardalis es una constelación circumpolar visible en el hemisferio norte durante todo el año e invisible desde el sur. Es una amplia constelación de más de 760 grados cuadrados y completa la toponimia del cielo que falta entre todas las vistosas constelaciones con las que linda.
Limita al norte con una declinación de +87º con la Osa Menor, al este con Cepheus y Casiopea, al sur con Perseus, Auriga y Lynx y al oeste con la Osa Mayor y Draco.
Las estrellas más luminosas de Camelopardalis son de la cuarta magnitud y sólo siete de ellas tiene un brillo superior a la quinta magnitud. A pesar de esa pobre densidad estelar, la Vía Láctea cruza por el sur de la constelación limítrofe con Perseus.
Estrellas Principales
Alfa, a: de color azul, magnitud 4,29. Forma parte del cúmulo estelar NGC 1502, como estrella asociada.
Beta, b; de magnitud 4,03 y color amarillo. Es una estrella doble. Se halla a 1000 añoz luz, es una gigante dos mil veces más luminosa que nuestro Sol.
Gamma, g; de magnitud 4,62 y color blanco. Se halla a 340 años luz, siendo 200 veces más luminoso que nuestro Sol.
Otros Objetos
NGC 1502: Cúmulo estelar de 7′ de arco. Se halla a 3.100 años luz de nosotros. Es de forma irregular. Tiene una edad de 20 millones de años.
