Ayer fuí a una conferencia sobre ese tema, ya que era el centenario de lo ocurrido. Sucedió el 30 de junio de 1908, a las 7 y 17 hora local.

El evento Tunguska fué la explosión en el aire (a 6 kms de altura, si mal no recuerdo) de un objeto tipo PHA (Potencial Hazardous Asteroid) o NEO (Near Earth Object) que se desintegró en la atmósfera. Arrasó con 50 millones de árboles y una zona de 50 kms por 70 kms, es decir: casi toda la superficie de Mallorca o la zona metropolitana completa de Londres.

No se descubrió ni crater ni restos de meteorito, debido a que explosionó en el aire.

En 1921 (13 años después) el gobierno de Lenin encargó a Leonid Alekseyevich Kulik un estudio de lo sucedido. Era minerólogo.


Leonid Alekseyevich Kulik.

Este investigador fué el primero en llegar a la zona, y la odisea es digna de un libro de aventuras. Osos, construcción de canoas, zonas despobladas, poblaciones locales que atribuían la destrucción al dios del fuego…

Las conclusiones a las que llegó fueron, básicamente, que ahí había pasado algo gordo. No sabía lo que era, porque de ser un meteorito, con los conocimientos de la época, tendría que haber restos y cráter; y no los había. Sólo árboles arrancados de cuajo y tirados en el suelo “como cerillas”.


La siguiente expedición fué en 1938, por el propio Kulik. Ahí se tomaron fotografías aéreas y se pudo ver el área de devastación como “alas de mariposa”. Esto indicaría que se produjeron cuatro explosiones sucesivas en línea recta.

En los años 50 y 60 otras expediciones hallaron microlitos cristalinos muy ricos en níquel e iridio enterrados por toda la zona, lo que refuerza la teoría de que pudo tratarse de un objeto natural de origen extraterrestre. También se encontraron pequeñas partículas de magnetita.

Estos últimos datos apostillan definitivamente la teoría de que la explosión se produjo por medio de un asteroide o cometa, ya que la producción en la Tierra tanto de niquel, iridio y magnetita es relativamente bajo. Y en un histograma de una de las universidades que estudiaron el evento se mostraba un nivel altísimo de esas sustancias en los estudios de suelo referentes a 1908.

Ésta es una de las pocas pruebas sólidas que demuestran (o acercan) que lo que explosionó en el verano de 1908 en la estepa siberiana fué un meteorito o cometa. Resultados parecidos se encontraron en el cráter de Yucatán.

Una de las Universidades que ha estado estudiando in situ en la zona ha sido la de Bolonia, una de las que estudian y escrutan el cielo en busca de PHA y NEO’s juntamente al OAM (Observatori Astronòmic de Mallorca) y ambos miembros de la fundación SpaceGuard.

A ver, más cositas…

Una de las expediciones de la Universidad de Bolonia, que viajó a la zona en 1999 ha anunciado en 2007 que ha encontrado un cráter (el lago Cheko) asociado al suceso. Se trataría de un cráter de unos 50 metros de profundidad y 450 de diámetro localizado a 5 km del epicentro de la explosión. Los científicos afirman que han estudiado anomalías gravitatorias y muestras del fondo del lago que revelan este origen. Además, no hay testimonios ni mapas que avalen la existencia de este lago con anterioridad a 1928. Creen que se trataría en un fragmento menor del cuerpo impactante (cometa o asteroide) y que chocó a velocidad reducida. No obstante los resultados de esta expedición no son definitivos, puesto que habría que obtener muestras más profundas.

Más anomalías relacionadas con el evento: sobre las mismas fechas, entre 1907 y 1908 una expedición en la antártida dejó muestras en diarios y con dibujos de una actividad extraordinaria en auroras australes, y parece ser que eso es normal en una explosión termonuclear. Las anomalías en la troposfera y las capas altas de la atmósfera debido al evento hicieron que aumentase la espectacularidad de las auroras.

Asimismo, sismógrafos en Berlín registraron el suceso, así como barómetros en Londres también lo registraron…dos veces. Una poco después de producirse y otra en el rebote de la primera ola.

Por último: Tunguska en la actualidad. Las coordenadas son 60°55′″N 101°57′″E, por si quereis buscarlo en internet. Aún se ve la huella del impacto.

LA ESCALA DE TURÍN.

La Escala de Turín es un método de clasificación del peligro de impacto asociado a los objetos de tipo NEO (Near Earth Objects, objetos cercanos a la Tierra) como por ejemplo asteroides y cometas. Fue creada como instrumento de uso de los astrónomos y el público para conocer enseguida la peligrosidad de un eventual impacto contra nuestro planeta, combinando la probabilidad estadística y el potencial derivado de la energía cinética que procede del mismo impacto. La Escala de Palermo es parecida, pero es más técnica y compleja.

Qué decir que no existía en 1908. De producirse hoy el impacto, nos llevaría a un 8 ó 9 en dicha escala, casi el punto máximo:


(Escala de Turín)


Escala de Turín explicada.